Esta mañana , dispuesta a cambiar las cuatro paredes de casa, por una suave brisa y algo de solecito en la cara salí a dar un paseo.
Bien, al rato de estar caminando me encontraba en el parque y es aqui cuando veo un perro enorme, a lo Scooby Doo en lo alto de “algo”, perpleja, me dirijo hacia este; que se encontraba de lo más a gusto, con su lengua fuera, moviendo el rabo y bien tumbadito.
En fin, que me acerco para saciar mi curiosidad dispuesta a sacarle una foto con el móvil , con la intención de echar unas risas a la vuelta a casa y justo en ese momento empiezo a escuchar unas carcajadas algunos metros más alante, donde había un grupito de chicas y chicos … ”ups!!”
- No se reían de forma burlona, eran mas bien risas simpáticas, pero al fin y al cabo… se estaban riendo de mi!!
En ese momento se cruzan en tu mente 20 maneras diferentes de reaccionar. De todas ellas eliges una; dependiendo de esta, los acontecimientos posteriores pueden ser muy variados.
-La opción que hoy elegí fue la que solemos adoptar casi siempre: bajar la cabeza y cambiar de rumbo, evitando que el grupito que se ríe vea la cara de pasmada que se me ha quedado.
Total, que no se como llego este perro hasta su pedestal.
- Subió solo??
- Lo subieron y le gusto el sitio??
- Me estaban grabando??
La situación ha sido de lo más cómica…y el caso es que me he ido del parque riéndome sola.
A lo que voy es que son estas las ocasiones en las que luego pienas: “me tenia que haber acercado y decirles; y eso?? Como llego ahí?? “
Analiza:
- Las risas no tenían ninguna mala intención.
- Al fin y al cabo, que mas da!!
Son maneras de conocer gente nueva y reírte un rato con ellos.
Quien sabe ; con un poco de suerte te unes con un grupito de gente dispuesto a hacer reír de situaciones extrañas repartidas por toda la ciudad.
Así que moraleja: Fuera ese apuro momentáneo que nos entra y a compartir las risas que se presentan al cabo del día!!